OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS EN UN LABORATORIO

UN TRABAJO EN EQUIPO

En un laboratorio encontramos diversas actividades y diversos tiempos de ejecución.

Existen actividades que son ejecutadas por el mismo operador de principio a fin, o actividades que debido a diferentes circunstancias son realizadas por diferentes operadores.

Independientemente del tipo o tiempo de realización del proceso que se realice, hay un punto donde la insatisfacción nos lleva a la necesidad de mejora.

 

La optimización de los procesos en un laboratorio necesita estar proyectado y gestionado por un equipo multidisciplinar que no deje escapar ningún detalle.

Para realizar un diagnóstico y fijar un objetivo realista, es fundamental tener la información del estado actual proceso. Y si se puede añadir información del estado anterior al actual, mejor.

 

¿Cuál sería el primer paso para poder aplicar una optimización o mejora?

La respuesta es: medir.

 

No podemos gestionar ni menos mejorar lo que no se mide.

Y no estamos hablando sólo de tiempos, sino también casos de éxito, incidencias, flujo de muestras, recursos humanos, equipamiento, material… medir, medir y medir. Este es el primer paso para saber en qué situación estamos y para poder trazar la mejor ruta hacia nuestros objetivos.

 

Las mejoras y objetivos de mejora pueden ser diversos, pero suelen estar enfocados a dos grandes pilares:

  • Al cliente final: que podría ser desde un compañero o compañera de bancada, a un paciente, clínica u hospital, etcétera.
  • Al producto (QSP): que puede ser desde una PCR hasta las conclusiones de un proyecto de investigación.

 

Existen unos factores que, si están bien determinados, facilitan un autocontrol de los procesos:

 

  • Definir el personal responsable del proceso y su nivel de capacitación.
  • Tener un método de realización de los procesos (PTNs o SOPs).
  • Contar con un sistema para evaluar la calidad de los procesos.
  • Establecer unos criterios de aceptación de resultados y el procedimiento de actuación en caso de no conformidad.
  • Registrar y realizar un seguimiento de las incidencias. Incluyendo en el registro la resolución de las mismas.

 

Pero no debemos confundir el sistema de mejora con el sistema de control.

La definición de que “la calidad controla” forma parte del pasado. El objetivo es el autocontrol como mejora y evitar que haya problemas; lejos de controlar y realizar una corrección a un problema que se presente.

 

La optimización de los procesos en un laboratorio no pasa por la certeza de las personas experimentadas que aseguran que hay una causa única y que ellas conocen; además de ser algo que con frecuencia no es cierto, esta afirmación inhibe la capacidad de análisis necesaria para un correcto diagnóstico.

 

Podemos ayudarle a realizar un análisis del estado actual de los procesos de su laboratorio, y trabajar juntos para concretar las acciones acordes a sus demandas.

Estamos preparados para ser parte de su equipo de optimización.

Le acompañaremos por el camino de la mejora continua ofreciéndole un servicio cercano, personalizado y profesional.